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Los recuerdos hoy perdidos iremos a buscar por fin



Esa sensación de grandeza cuando logras tu cometido, esa sensación que te hace olvidar y recordar al mismo tiempo todo por lo que tuviste que pasar.
Exagerar algunas cosas y pasar por alto otras.
Meter la pata mil veces para ganar una.
Recordar lo que queremos.
Hacer lo que pensamos.

¿Será que toda tu vida puede quedar plasmada en una sola canción?
¿Será que todos tus recuerdos y acontecimientos son una historia más, relatada por un famoso escritor?
¿Será eso que es?
¿Será que vemos las cosas igual o nuestras versiones son totalmente opuestas?

Cómo saberlo...

Somos lo que tenemos que ser.
Somos nuestra mayor expresión de nosotros mismos.
Somo uno dentro de un cuerpo prestado por un tiempo.
Que mayor alegría ¿No? La de que te presten esta inigualable oportunidad. La oportunidad de experimentar el sinsabor de la vida para después palpitar sus alegrías.

Somo lo que tenemos que ser aquí y ahora.
Aprovechemos cada instante de este regalo prestado.   

                                                                                                                    Luisina D. Balocco                                                                                                                            




Lo que importa



Lo que importa es que estamos aquí. En nuestro ahora. En nuestro presente.
Lo que importa es estar vivo.
Lo que importa, lo que realmente importa...

Sentir el sol en tu rostro siendo dueño y señor de esa visión rosa tan acogedora que te invita a respirar con calma y sonreír.
Encontrar recuerdos perdidos por el tiempo y no poder evitar que la nostalgia se apodere de ti. Una nostalgia que te hace feliz, porque sabes que fuiste feliz, porque sabes que serás feliz, no importa lo difícil que sea el camino.
Sentir la brisa o  el viento furioso moviendo tus cabellos y hasta enredándolos, apartándolos inútilmente a manotazos de tu rostro, tratando de no tragarlos y reír para no desmostar la frustración que te invade por ese patético intento que  repites una y otra vez, dando como resultado una sonrisa verdadera. Hasta que dejas de intentar, te entregas a su voluntad, miras al horizonte pero sigues sonriendo de todos modos.
Esos días de verano echado sobre la gramilla recién cortada a la sombra de los árboles, viendo como las hojas bailan para ti, regalándote un juego de luces y sombras único y exclusivo para ti.
Escuchar el trinar de los pájaros por la mañana y ser consciente que días como ese son únicos. Lo notas en el color del cielo, en la forma de las nubes blancas y regordetas, en los aromas que te rodean. Lo notas en ti mismo...

El mundo esta colmado de experiencias únicas y tan simples a la vez... Es maravilloso que existan personas capaces de apreciarlas. Porque al fin de cuentas, lo que queda es eso, sensaciones que te recuerdan que en algún momento estuviste vivo, que fuiste feliz, muy feliz a pesar de los tropezones que te enseñaron a ser fuerte y valiente.

Por eso, tenemos nuestro ahora...
Tenemos la oportunidad de sentir lo que verdaderamente importa.

                                                                                                                         Luisina D. Balocco



Martín Fierro de José Hernández



Primera parte “La ida” – Reconstrucción

El Martin Fierro se encuentra dividido en dos partes:
-La primera, “la ida” escrita en 1872, sobre la cual vamos a hablar a continuación y;
-La segunda, “la vuelta” escrita siete años después, en 1879 por José Hernández.

Este libro es un claro texto de denuncia social para la época, en la cual se encontraba Domingo Faustino Sarmiento como Gobernador de la actual República Argentina.
Teniendo en cuenta que el Gobernador era unitario, está más que claro por qué reclutaba a gauchos para que peleen en la frontera contra los indios. Es decir, al ser unitario obviamente se oponía a aquellos identificados como federales, que claro está, en su mayoría eran de descendencia guacha y el enviarlos a luchar le permitía poder deshacerse de dos razas que detestaba de un solo tiro.
Esta ideología que tenía que terminar con la población gaucha nos conecta directamente con el primer capítulo del Facundo escrito por el mismo Sarmiento.
Como se dijo anteriormente, el Martín Fierro es un texto de denuncia, lo que implica que en él se muestre una realidad escondida. En este caso, la injusticia social para con le gaucho, razón por la cual en el prólogo, la carta que escribió el autor para el señor D. José Zoilo Miguens, explica que su obra tiene muchas imperfecciones, sin embargo, tenía un objetivo muy claro, mostrar al gaucho tal y como es, lo que le significaría una ardua tarea.
Sin duda alguna hubiera sido mucho más fácil burlarse de él, que era el trato que se acostumbraba recibir en esos tiempos, pero como ya se dijo, el objetivo final de Hernández era conseguir dibujar a grandes rasgos, aunque fieles, las costumbres,  trabajos, hábitos, la índole y los vicios y virtudes del gaucho; ese conjunto que constituye el cuadro de su fisonomía moral, y los accidentes de su existencia llena de peligros, inquietudes, inseguridad y agitaciones constantes.
Sin más palabras, lo que busca lograr el autor con ello es la reivindicación del gaucho en el plano social evitando de ese modo perder a la raza gauchesca, por lo cual a lo largo de la historia le otorga voz al personaje Fierro, le da vida para que así muestre su día a día al lector.
Ni bien uno comienza a leer el primer canto, es consciente de que está escrito en primera persona y en verso, haciendo que el lector interprete que la obra en su totalidad es una gran payada recitada por Fierro y lo que éste relata no es  más que su propia vida.
En un primer momento, se presenta como un gaucho cantor, manso, libre, alegre, trabajador, hombre de familia, rudo y valiente.
En un intento por justificar el porqué de su forma de actuar le cuenta al oyente que cuantos escuchan de sus penas el relato que nunca pelea no mata sino por necesidad, y que a tanta adversidad solo lo arrojo el mal trato.
Un mal día el destino ha quedo que todo aquello acabara. La autoridad irrumpió en el lugar, lo capturaron por no haber ido a votar. En ningún momento se resistió. Lo llevaron a la frontera y es ahí cuando comienza su desgracia.
Le prometieron que dado los seis meses lo liberarían.
Pasaron los días y Fierro entiende que nunca lucharían y nunca tendrían armas con las cuales luchar, tan solo debían abstenerse a cuidar las tierras de los coroneles totalmente grais mientras observaban cruzar a los indios sin la menor resistencia.
La vida en la frontera era dura y miserable, era lo peor que le puedo pasar en toda su vida y, por supuesto, ese hecho se lo atribuía al gobierno.
Como no soporta más su situación, planea huir.
Tras la pelea con un extranjero, Fierro comprende que el gobierno prefiere castigarlo por lo que es, un gaucho, y no a su rival.
Por fin, en una expedición, nuestro payador puede poner en marcha su plan y escapa. Después de tres años regresa a su rancho y con tristeza descubre que lo perdió todo y se juró que sería más malo que una fiera.  En esta escena se ve por primera vez llorar a Fierro, lo que podría traducirse en un intento de humanizarlo por parte del autor.
En ningún momento se enfada con su mujer por haberlo abandonado e ido con otro hombre, al contrario, la justifica y la tristeza lo carcome al ver que sus hijos, siendo tan críos, tengan que trabajar como peones.
En este segundo momento, Fierro pasa de ser un gaucho manso a uno matrero desertor.
En un baile, borracho y después de haber instalado a una muchacha, comienza una pelea, que lo marcará de por vida, ya que termina asesinando a su oponente. La forma en que relata el hecho es detallada, deteniéndose en la escena en la que ocurre la muerte.
Vuelve a matar, pero esta vez su descripción es mucho más natural.
Lo que se puede apreciar de la forma de vida del nuevo Fierro es que es solitaria, sin hogar fijo y estable, sin tener otro remedio más que huir de las autoridades.
La policía lo encuentra, Fierro se resiste, una nueva característica que nos muestra su cambio. Pelea contra ellos y uno a uno los va matando. Lo que no hay que dejar de destacar de esta anécdota es que uno de los tantos policías que trataban de reducirlo se le une, ya que no podía aceptar que maten a un valiente.
A partir del décimo canto, habla Cruz, el policía anteriormente mencionado que decidió ayudar a Fierro en tan complicada lucha.
Este nuevo personaje comienza a contar su desafortunada historia. Había descubierto a su china engañándolo con su patrón y después de una pelea y unos cuentos disparos, no le quedó más remedio de huir.
Desde aquel día, no quiso probar fortuna con ninguna otra mujer. Hizo vida de animal, sin tener donde ir.
En una de sus andadas se entre de una milonga, la cual sería su perdición, ya que empezó un pleito y asesino a su contrincante.
Así pues, “La ida” termina con el décimo tercer canto en donde Fierro afirma ser igual a Cruz y le propone escapar a los asentamientos indígenas para comenzar una nueva vida.


Segunda parte “La vuelta” – Reconstrucción

Siete años después de haberse publicado “la ida”, José Hernández publica la segunda parte.
En el prólogo de esta, llamado “cuatro palabras de conversación con los lectores”, se detiene para contarnos el aspecto estético d su libro, que para quien haya leído la primer parte, se ve un brusco cambio de postura por parte del mismo. E decir, ya no se trata de una denuncia social, sino de un ingreso económico. Por esa razón está mucho más interesado en hacer un libro bello, que entretenga y divierta a la gente.
Además cuenta el éxito inesperado que obtuvo su primera parte; en la cual se encontraba el interés de reivindicar a la raza gaucha. Totalmente opuesto al nuevo objetivo; dejar una serie de enseñanzas dirigidas al caucho con el propósito de amansarlo. Esto último es posible gracias al nuevo gobierno, el que tenía como Gobernador al Señor Nicolás Avellaneda.
Por ultimo este texto tiene una intención moralizadora, de enseñanza para el lector.
En “la vuelta” Fierro se arrepiente de todo lo que dijo en “la ida” respecto al gobierno. En este simple hecho vemos cómo al cambiar la postura del autor, también lo hace la de su personaje.
Quiere Contar o mal que le fue al cruzar la frontera, pero antes de comenzar necesita justificar el hecho de volver a tomar la guitarra para payar, cuando en la primer parte la destrozó para no hablar más. Y el asunto es que lo que tiene que relatar es muy importante y fuerte para él.
Así es como comienza a contar su historia. A llegar con los indios, estos los ven como enemigos y los atacan. Los tienen como prisioneros por dos años, separados uno del otro, cuando Cruz y Fierro pensaban que podrían vivir juntos en armonía.
En la descripción de los indios, la caracterización se colma de adjetivos negativos. Estos eran brutos, feroces, mal hablados, que solo se comunicaban con gritos y gruñidos. Con esto último lo que hace el autor es animalizar a la raza india.
Son crueles, todo el trabajo lo dejan para las mujeres, nunca se ríen, no tiene compasión, matan sin problema alguno, como nacen mueren, es decir, nacen indio ladrón y mueren indio ladrón. No tienen conocimientos algunos.
La costumbre más común de popular de estos eran los malones, que consistían en atacar los campos y tomar a las mujeres como cautivas.
Fierro justifica la campaña del desierto, la cual fue la razón del exterminio de la raza india, diciendo que esos casos y otros peores los ha visto muchos años pero si no se engaña, concluyó el vandalismo y esos bárbaros salvajes no podrán hacer más daño.
Cruz se contagia de viruela, la peste que había azotado a la comunidad indígena. Sin poder hacer nada, muere. Fierro desconsolado lora. Ésta es la tercera vez que lo hace, la primera cuando lo había perdido todo, y la segunda cuando cruza la frontera.
Nuestro personaje encuentra una mujer cristiana llorando completamente ensangrentada, cautiva de un indio. Lo primero que el lector puede imaginar es que el indio azoto con tanta brusquedad a la pobre mujer que la dejó en esas condiciones. Sin embargo, no fue lo que pasó
La mujer cuenta su historia; los indios la tenían trabajando como sirvienta y con ella llevaba un bebito, el cual cuando la mandaban a trabaja lo dejaban tiritando y dando gritos, atado de pies y manos como un cerdito y hasta que no terminaba con sus deberes no se lo dejaban ver.
Un día la india la acusó de brujería y como forma de castigo el indio le pegó y le mató a su hijo y con sus tripitas le amarró las manos.
Tras escuchar la historia Fierro mata al indio malvado, cruel y asesino.
Después de eso decide huir. Para ese entonces ya pasaron diez años; tres en la frontera, dos como gaucho matrero y cinco entre los indios salvajes.
Se despide la mujer y vuelve a su hogar.
El juez que lo perseguía hacía años que había muerto, a quien le atribuye el calvario que le tocó vivir en los últimos tiempos. Sin embargo, ahora ya no era más perseguido por el gobierno, lo que le permite estar mucho más tranquilo.
Se encuentra con sus dos hijos. Se entera que su mujer había muerto por haber seguido a un joven.
Sus chicos comienzan  payar para contar sus respectivas historias. También habla el hijo de Cruz, Picardía, que Fierro adopta como suyo.
En el canto XXIX nuestro protagonista es desafiado a duelo por un moreno, que resulta ser el hermano del moreno que había matado en una ocasión. El hombre que tuvo el desfortunio de ser el primero que Fierro mató.
Empezaron un contrapunto, el moreno quería pelea pero nuestro gaucho se quiso, porque estaba con sus hijos y quería demostrarles cómo debían comportarse.
Al final de la obra, Fierro le da una serie de consejos a sus muchachos como tener fe, aprender cosas buenas, trabajar, obediencia y que no hagan lo mismo que hizo él.
Los cuatro toman caminos separados, pero antes de cambian de nombre.
Finalmente e protagonista termina por desdibujarse totalmente.

El último rasgo que quedaba de él se fue al cambiar de nombre.  

Firelight de Sophie Jordan


¿El amor podrá más que la eterna rivalidad entre especies? ¿Hasta dónde uno puede ocultar quién es?
Fireight es un libro de amor prohibido, enfrentamientos, drama y sobre todo de perseverancia.
Jacinda, una adolescente de 16 años, con un secreto familiar, el cual no puede ni mencionar, ya que es la única defensa que tiene para sobrevivir al mundo de los humanos, es la protagonista de esta historia. Desde que tenía uso de razón, vivió en una aldea en medio del refugio de las montañas, rodeada de buenos amigos y familiares, pero todo cambia cuando se manifiesta y es la primera en muchas generaciones en tener el talento del fuego. A partir de ese momento pasa de ser Jacinda al objeto más preciado para su clan.
Como era de esperar, al ser la preciada lanzallamas de la familia, escribieron su futuro, el cual era unirse a Cassian, ni más ni menos que el príncipe del clan.
Tras un acto de reveldia por parte de ella, su madre se ve obligada a desapareses con sus dos hijas para así evitar la alianza.
Es en Chaparral donde nuestra protagonista conoce a Will, de quien se enamora perdidamente.
Sin embargo él no es lo que parece, pues es un cazador que por sus venas corre sangre draki.
¿Podrá Jacinda superar los acontecimientos?

Para ser sincera, ame el libro sin siquiera conocerlo. Esta es la tercera vez que lo leo y siempre encuentro distintos puntos para interpretarlo, en fin, con respecto a los personajes:
Jacinda: pareciera ser el típico personaje heroico, fuerte y valiente, pero en mi opinión no deja de ser una adolescente confundida, que lo único que tiene claro es la supervivencia de su draki. En casi toda la historia usa a Will para poder lograr su objetivo, y por más que se planté evitarlo a toda costa, le es imposible, lo necesita. No es hasta la última parte que comprende que no era necesidad, sino amor.
Will: honestamente me enamoró, desde que conoció a Jaci, se enamoró por completo, trató de alejarse para protegerla de su familia, pero la atracción puedo más, siempre se preocupa por el bienestar de ella. En pocas palabras es el chico perfecto, buen físico, dulce tierno y protector. Sin embargo me decepcionó mucho que no fuera capaz de contarle toda la verdad, y dejar que se enterara de la verdad de mala manera.
Tamara: no es muy mencionada en el libro, pero es la hermana marginada de la famosísima lanzallamas, la cual nunca pudo manifestarse y todo el pueblo la evita. Vuelve a sentirse cómoda después de escapar, entre los humanos ella era feliz.

La madre de Jacinda: trata de hacer lo correcto para sus hijas, pero eso hacer que Jaci, se aleje más y más. A lo largo de la trama se ve como decae, es decir, en poco tiempo envejeció muchísimo.

Las brujas de Salem de Arthur Miller


Es una obra, compuesta por cuatro actos, en la cual se relata, a partir de cartas, actas judiciales y pliegos publicados en la época que se pudieron encontrar, la historia de la casería de brujas en el pueblo de Salem en el año 1692.
Es autor de la obra, a partir de su trabajo, trata de mostrarnos como fueron los hechos, y como en una sociedad gobernada por, llamémosle, teología, en donde el miedo a lo extraño, a aquellas cosas que no tenían explicación alguna era atribuidas a brujas o hasta al mismo demonio, terminó en puro desastre. Y todo, por las mentiras de un grupo de jovencitas, que para evitar castigo alguno, y aprovechando la situación que generaron, llevaban a la  horca a cualquiera que se les interponga en sus caprichos.
Arthur Miller, además de ser el autor de la obra, también escribió el guión del Crisol, y cooperó en su filmación. La película fue estrenada en la pantalla grande en 1953

Aquí están los personajes que conforman la obra;
Reverendo Parris
Betty Parris
Tituba
Abigail Williams
Susanna Walcott
La señora Ann Putman
Thomas Putman
Mercy Lewis
Mary Warren
John Proctor
Rebecca Nurse
Giles Corey
El reverend John Hale
Elizabeth Proctor
Francis Nurse
Ezekiel Cheever
El aguacil Herrick
El juez Hathorne
El vicegobernador Danforth
La comadre Sarah Good
Hopkins

Desde muy chiquita escuche hablar de la historia, pero nunca busqué leerla o saberla. Claro está que al fin y al cabo lo hice. Sinceramente me impactó mucho. El solo hecho de pensar que en parte la historia es verídica, que se mató a gente por el engaño de unas niñitas, es impactante.
Es un libro para recomendar y leer.

Pero tiene un detalle que puede convertirlo en algo tedioso de leer, en el primer acto, el autor hace varios cortes en la obra para hacer explicaciones del contexto y de los personajes, en mi opinión me gusto bastante, porque me ayudaba a entender aspectos de la historia, pero recalco, hacía más pesada la lectura. Consejo, si la saltean no pasa nada, la obra se puede entender perfectamente.

La Malasangre de Griselda Gambaro

Otro texto que trabaje en clases. Es una obra teatral, que reconstruye la época de 1840, en un país gobernado por Rosas.

Escena I
La obra nos ubica en una casona típica de familia federal de 1840, en la cual no faltaba el color rojo.
El padre de familia, el líder de la misma, mantiene una relación violenta con su esposa, la trata con desprecio y ella obedece con todos sus caprichos.
Este hombre es realmente malvado, se divierte con el sufrimiento de otras personas. Esto se ve cuando disfruta viendo la cola de profesionales esperando en la intemperie a ser llamados para la entrevista de trabajo que él había organizado para encontrar un nuevo profesor a su hija. Finalmente, después de una serie de burlas, escoge a un hombre jorobado, este era tan feo que de esa manera evitaba que su esposa y su hija se enamorasen de él.
Dolores detesta a su padre, es capaz de hacer cualquier cosa cantal de darle la contra, es de carácter fuerte y desafiante.

Escena II
En el transcurso de la clase, se escucha que afuera alguien grita “melones”, era el paso de un carro, que en realidad formaba parte de la policía de Rosas, la mazorca, y “melones” era el nombre que le daban a las cabezas cortadas de los opositores al régimen, es decir, a los unitarios.
Con el pasar de los minutos Dolores saca de quicio a su profesor, haciendo que la abofetee. En consecuencia, la niña arma todo un sketch con su padre, haciendo el papel de hijita caprichosa, mal criada y mimada, pero el juego se le va de las manos y su padre y Fermín, el criado de este, terminan castigando al pobre profesor.
 
Escena III
Dolores quedo con culpa por lo que le hicieron a Rafael, su profesor. Sin embargo no tenía la intención de demostrarlo.
Después de hablar con él, arrepentida, le pide disculpas y le termina por confesar que estaba enamorada de él. Rafael no reacciona más que para contestar con la verdad; pertenecen a dos mundos diferentes, y el padre de ella nunca consentiría esa relación. Más allá de eso, se le pasa el enojo, y termina perdonándola.

Escena IV
Nos damos cuenta que en la historia, los nombres de los personajes tienen un significado.
En esta escena, la madre de Dolores la prepara para el encuentro con su pretendiente, Juan Pedro de los Campos Dorados, que para ella son de los campos amargados.
Otra vez se aprecia lo sumisa que es Candelaria ante su marido.

Escena V
Se encuentran Benigno y Juan Pedro hablando y cada vez que el primero ríe lo hace espasmódicamente, esto nos indica que la maldad lo está matando poco a poco.
Entran Dolores y su madre, esta última por petición de su marido, toca el piano. Presente en la sala se encontraba Rafael y nuevamente es humillado por Benigno.
Algo crucial a destacar, el pretendiente de Dolores, tras esa imagen de buen hombre, se esconde uno totalmente diferente, ya que aprovechaba cada momento en el que no era observado para manosear a su prometida.
La escena se va acelerando cada vez más, dando la sensación de desesperación e inquietud.

Escena VI
Dolores planea irse con su amado, ya que por más que él sea un jorobado no puede evitar sentir amor.

Escena VII
Vemos que Juan y Dolores son muy distintos. Ella es una mujer sencilla, y la casa que ella le discutía a su futuro marido era la que en realidad quería, la que deseaba tener junto a Rafael, en cambio Juan Pedro, buscaba el lujo, lo grande y ostentoso, y sobre todo que en ello se destaque el color rojo, este hombre es totalmente lo contrario de Rafael.
Ante todo Dolores elige el amor, ya no le tiene miedo a nada ni a nadie.
Lo que se puede observar en esta escena es que en aquella época, la mujer no servía más que para ser esposa y ama de casa, y no para ser educada.

Escena VIII
Rafael muere, culpa de la madre de Dolores, ya que fue ella quien los delato ante su esposo.
La muchacha fuera de sí, comienza a gritar todas las verdades de su familia, las mentiras, los disfraces, todo.
Ella sale de escena gritando: -“¡El silencio grita! ¡Yo me callo, pero el silencio grita!”

Personajes:
Dolores: Hija de Benigno y Candelaria. Es una chica rebelde y desafiante. Odia las actitudes de su padre y en especial todo lo que hace. En ocasiones traslada esas conductas que detesta hacia su madre. Enamorada de su profesor Rafael. Ella es capaz de hacer cualquier cosa por darle la contra a su progenitor.

Rafael: Un hombre jorobado, pero muy derecho como persona, es decir, posee buenas intenciones e ideales, y sobre todo tiene una buena moral. Contratado para ser el profesor de Dolores, el padre de esta lo escogió ya que siendo un jorobado, y tan feo a simple vista, evitaría que su mujer e hija se enamorasen de él. Está locamente enamorado de Dolores.

Benigno: Padre de familia, líder de la misma. Típico federal de época. Tiene una relación violenta para con su mujer, la maltrata tanto física como verbalmente. Cada vez que ríe lo hace espasmódicamente y eso connota la maldad que habita en él y como eso, muy lentamente, lo está matando. Muestra un gran desprecio hacia Rafael y aprovecha cada oportunidad que tiene para burlarse de él. Se divierte y desfruta del sufrimiento de las demás personas. Algo característico de este personaje que no quiere que los demás lo vean como realmente es, es por eso que se oculta bajo el disfraz de una persona buena y justa.

Candelaria: Madre de familia. Es la personaje más ciego de la obra, en realidad  ella no quiere ver lo que sucede a su alrededor, o quiere aceptar la realidad, es por eso que se desentiendo de todo lo que pasa. Esto nos hace ver que es totalmente lo contrario a lo que nos connota su nombre, es decir, luz. Sumisa ente su marido, obedece a todos sus caprichos son protestar ni cuestionar.

Juan Pedro de los Campos Dorados: Pretendiente de Dolores, elegido por Benigno. Para ella son de los Campos Amargados, ya que no le gusta la idea de tener un futuro junto a ese hombre. Este joven aprovecha cada oportunidad que tenía cuando no era observado por nadie para manosear a su futura mujer. Federal igual que su próximamente suegro, planea que Dolores deje los estudios cuando se casen y la casa en la que vivirán sería puro lujo, en donde las distintas tonalidades de rojo predominasen, totalmente lo opuesto a la expectativa que tenía ella, ya que se imaginaba una casa sencilla, con plantas, y sobre todo junto a su amado Rafael.

Fermín: Servidor de Benigno, son muy parecidos, es quien lleva acabo las torturas físicas a Rafael, ordenadas por su jefe.

Esta obra me enseño a no juzgar un libro por su portada, quedé fascinada con ella, puede ser que jugó un papel importante el hecho de que como lo leíamos en clases, cada personaje tenía su voz, algo que hacia una lectura dinámica y entretenida.

El fantasma de Canterville de Oscar Wilde


El fantasma de Canterville puede caracterizarse como novela corta, es decir, que participa de algunas particularidades del cuento, como la simplicidad de la línea argumental y la brevedad; pero también adquiere  algunos elementos propios de la novela, como la separación en capítulos, las descripciones, historias secundarias apenas esbozadas y los diálogos.
El autor, Oscar Wilde, británico, nacido en Dublin en 1854, imaginó para sus lectores un fantasma distinto; un alma errante y solitaria que fracasa en sus intentos de asustar a los nuevos habitantes de la casa donde vive, un ser incomprendido y atrapado desde hace siglos, en una húmeda habitación. El autor nos trasmite su humor y ternura, se ríe de los fantasmas, del miedo y de la muerte, pero también se burla de los ingleses, de sus tradiciones y costumbres.

Personajes:
*  Washington Otis, el hijo mayor de la familia Otis, a quien lo bautizaron con ese nombre en un momento de exaltación patriótica. Era un muchacho rubio, bastante guapo, que había demostrado excepcionales cualidades para la diplomacia americana, por haber dirigido los bailes del casino de Newport durante tres temporadas consecutivas y, además, en Londres tenía fama de buen bailarín. Las gardenias y la nobleza constituían sus únicas debilidades. Fuera de eso era un muchacho muy sensato.
*  Virginia E. Otis, la segunda hija del matrimonio, una jovencilla de quince años, esbelta y delicada como una gacela, con una dulce expresión de franqueza en sus hermosos ojos azules.
*  Los gemelos Otis, los más pequeños de la familia, a quienes llamaban “barras y estrellas” porque vivían en constante agitación. Eran unos muchachos divertidísimos y, con excepción del mismo ministro, los únicos republicanos de la casa.
*  El ministro de los Estados Unidos, el señor Hiram B. Otis, padre de familia, quien compró el castillo de Canterville.
*  Lucrecia R. Otis, madre de familia. A pesar de abandonar su patria, poseía una admirable constitución y una gran vivacidad sensual. En una palabra era completamente británica y constituía una buena prueba de que hoy en día todo es común entre ingleses y americanos, excepto, naturalmente, el idioma.
*  El duquecito Cecilio Cheshire, quien después de ver que Virginia era una excelente amazona y había vencido con su jaca a lord Bilton, al dar dos veces la vuelta al parque y llegar frente a la estatua de Aquiles con un cuerpo y medio de ventaja, se le declaró en el acto, lo que obligó a sus tutores a enviarlo a Eton (instituto educativo fundado en el siglo XV) aquella misma noche, hecho un mar de lágrimas.
*  El fantasma de Canterville, quien llevaba trescientos años espantando a quienes osasen habitar su casa, pero la tarea se ve dificultada cuando los nuevos dueños del castillo no parecen espantarse con nada y, peor aún para él, le jugaban bromas pesadas. Además en vida lo culparon de haber asesinado a su esposa, cosa verdadera.


Este cuento lo leí hace mucho en la escuela y me había gustado bastante. Este año lo volví a leer a falta de otro texto, y me divirtió muchísimo, sin dudas es un cuento para leer varías veces, ya que sale de la típica historia de terror.